DRENAJE GLANDULAR

¿Qué son las glándulas de meibomio?

Las glándulas de meibomio son unas glándulas sebáceas que se encuentran en los párpados. Su disfunción se produce generalmente por un mal funcionamiento de estas pequeñas glándulas productoras de grasa provocando una mayor evaporización lagrimal.

Anatomía y funciones de las glándulas de meibomio

Las glándulas de meibomio son unas glándulas sebáceas que se encuentran en los párpados. Estas glándulas tienen como objetivo la secreción de lípidos y proteínas que se encuentran en los bordes superior e inferior del párpado, encargados de proteger a la córnea de los factores externos.

De este modo, se consigue estabilizar la lágrima del ojo, retrasar la evaporización de la misma y mantener constantemente húmeda la córnea. Este tipo de glándula, a diferencia de otras glándulas sebáceas, no están en contacto directo con los folículos pilosos. Existe una mayor cantidad de glándulas de meibomio en el párpado superior que en el inferior.

Se componen de una gran variedad de acinos secretores, estructuras formadas por células epiteliales, compuestos por un conducto lateral, central y excretor que se abre en el margen posterior del párpado.

Además, su función está regulada por andrógenos, estrógenos, progestágenos, ácido retinoico y otros factores neurotransmisores. Cuando las glándulas de meibomio no funcionan correctamente, la lágrima no tiene suficiente componente graso por lo que la película lagrimal se ve alterada y se evapora con facilidad.



¿Qué causa la obstrucción de las glándulas de meibomio?

La disfunción de las glándulas de meibomio (DGM) es una enfermedad crónica y común que perjudica la salud visual, y puede aparecer en adultos entre 20 y 30 años. Su prevalencia aumenta con la edad. Estos son algunos factores que pueden influir:



¿Cuáles son los síntomas?

La inestabilidad producida en la película lagrimal ante un caso de disfunción en las glándulas de meibomio puede provocar un aumento en el número de bacterias en el borde del párpado, así como inflamación o daños en la superficie ocular. No obstante, la consecuencia o manifestación más frecuente de esta condición es la aparición de síndrome de ojo seco. Estos son algunos de los síntomas más comunes ante un caso de DGM:



Enfermedades de las glándulas de meibomio

Blefaritis: La blefaritis es una patología que afecta a los párpados y causa su inflamación en el borde de los mismos ante una alteración del mal funcionamiento de las glándulas de meibomio.

Chalazion: El chalazión, o también conocido como quiste de Meibomio, es una inflamación no infecciosa, de tipo crónico, que se origina en los párpados. Su apariencia es similar a la forma de un grano o bulto redondeado que puede ir aumentando.

Ojo seco: El síndrome de ojo seco es una patología ocular que ocurre cuando el ojo produce una cantidad de lágrima insuficiente o de mala calidad provocado por alteraciones en las glándulas de meibomio.

Orzuelo: El orzuelo es una hinchazón en el párpado que produce dolor y enrojecimiento de origen infeccioso que crece en el folículo piloso.

Su causa más común es la infección de la glándula de meibomio, principal productora de grasa del párpado.



Tratamiento de las glándulas de meibomio

En la actualidad se aplican los siguientes tratamientos:

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